miércoles, 9 de junio de 2010

Como en casa... ovo lacto vegetariano carnívoro... ¡Omnívoro!

Este verano será el séptimo en la vida del restaurante Como en Casa.
Como en la vida misma, ambos hemos transitado por experiencias diferentes... y él va conmigo, claro (lo que yo pienso, le afecta directamente)
El año pasado, en un arranque de radicalismo (cada vez más frecuentes en mi) en mis filosofías... de repente decidí que pensaría muy seriamente convertir el restaurante en un vegetarianismo ovo lacto. No sólo porque yo lo soy (nunca quise imponer mis "costumbres" o decisiones a nadie) y comprendo mejor el mundo así, sino porque me sentí repentinamente en rebeldía contra el trato a los animales cuya carne luego compro yo para vender. En contra de la falta de respeto... En todo caso, si vendiera carne animal, sería de animales tratados con respeto (no hay muchos), habiendo tenido una vida más o menos digna.
Consciente además de la cantidad de platos de pasta y de arroz y de ensaladas que vendo, pensé que no era tan descabellado... pero... este pasado puente me he dado cuenta de dos cosas:
1- Algunos días no he vendido ni un plato de farfalle (con el éxito que siempre tuvieron), sino que no han dejado de salir solomillos y filetes de pollo.
2- Yo trabajo en algo que me gusta... pero para gustar también, y para ganar dinero.

Por lo tanto, respetando el gusto de los comensales, y asumiendo que "participo" en esta sociedad de consumo, he decidido (también por otros motivos que tienen que ver con "comodidad" y la falta de tiempo pues tengo que atender a La Vida que me distrae del restaurante) que el restaurante seguirá vendiendo carne. ¡Ea!

1 comentario:

  1. Pues hija, se agradece, así no me tendrás a base de lechuga y poco más cuando vaya por allí, ji jiii. Yo te dejo la quiche lorraine y pá mi el chuletón...;)

    Ahora con el blog, debes de de ir ya de cabeza!

    Un beso

    ruth

    ResponderEliminar